Comisiones Obreras de la Región de Murcia | 22 febrero 2024.

Informe de la Secretaría de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO

Clase social, sexo, nacionalidad y precariedad son los principales factores para sufrir accidentes de trabajo

    20/04/2022.
    Para CCOO, los datos siguen mostrando debilidades importantes en la salud y seguridad en el trabajo.

    Para CCOO, los datos siguen mostrando debilidades importantes en la salud y seguridad en el trabajo.

    Para Mariano Sanz, secretario confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental, los datos siguen mostrando debilidades importantes en la salud y seguridad en el trabajo y, por tanto, “es necesario impulsar políticas públicas decididas en materia de prevención de riesgos laborales que nos permitan revertir tendencias y avanzar en la mejora de las condiciones de trabajo en todos los ámbitos”.

    La secretaría de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO ha elaborado un informe de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que analiza las estadísticas oficiales de 2021 y su evolución en los últimos 10 años.

    Las principales conclusiones del informe son que la siniestralidad laboral continúa estancada en nuestro país y que sigue sin solucionarse el problema del subregistro de las enfermedades profesionales. Desde 2012 no hemos sido capaces como país de reducir los AATT, no son admisibles más de 1.300.000 accidentes y más de 700 muertes al año.

    CCOO ha estudiado pormenorizadamente diferentes variables que nos permiten caracterizar mejor los accidentes de trabajo en nuestro país. Así, las principales conclusiones del informe son:

    - 2021 es el segundo año con menor incidencia de accidentes de trabajo (AATT), incluidos los mortales. Aunque la incidencia de AATT con baja aumentó un 13,3% respecto al año anterior, el desplome en su notificación en 2020 por la pandemia y los cambios estadísticos introducidos en 2019, convierten a 2021 en el segundo ejercicio con menor incidencia en la serie histórica. Este hecho también sucede con los AATT mortales.

    - Mientras que los accidentes de trabajo tienen un marcado perfil masculino ligado a las actividades y ocupaciones en las que se emplean, la incidencia de accidentes in itinere es mucho más alta en mujeres y las causas pueden situarse en que el mayor porcentaje de contratos a tiempo parcial no deseados (más desplazamientos entre trabajos) corresponde a mujeres y en la mayoritaria asunción por parte de las trabajadoras de las tareas de cuidados de la familia y del hogar.

    - La construcción es el sector con mayor siniestralidad, seguido a gran distancia por industria y sector agrario, mientras que los servicios es el único sector por debajo de la media.

    - Las personas jóvenes se accidentan más, pero son las veteranas sufren más accidentes mortales.

    - Los accidentes de trabajo son una cuestión de clase. La ocupación es el factor más asociado a la clase social y la variable que presenta mayor desigualdad entre sus diferentes categorías, situándose con las incidencias más altas aquellos colectivos asociados a menores ingresos y cualificación profesional, llegando a multiplicarse por 235 la diferencia entre las incidencia mínima y máxima.

    - La precariedad causa accidentes (y mata). Hay un 75% más de riesgo de sufrir un accidente de trabajo si tu contrato es temporal que si es indefinido. Los contratos fijos discontinuos también muestran una incidencia mucho más elevada que los indefinidos. Hay esperanzas de que la reforma laboral reduzca la temporalidad y la siniestralidad asociada, pero para CCOO no sería suficiente; es necesario impulsar políticas públicas decididas en materia de prevención de riesgos laborales.

    - El origen nacional determina los niveles de siniestralidad. Las personas extrajeras que trabajan en nuestro país tienen una incidencia superior a la media, pero en determinadas nacionalidades como las personas procedentes de países africanos y una buena parte de latinoamericanas la siniestralidad se dispara.

    - El subregistro de enfermedades profesionales ha empeorado con la pandemia. Se ha regresado a niveles de comunicación de 2016.

    - Las EEPP tienen rostro de mujer. La incidencia de los partes comunicados en mujeres es superior a la de los hombres desde 2013, aumentando su diferencia hasta 2019.

    - El 84% de las EEPP comunicadas son trastornos musculoesqueléticos. Las Mutuas reconocen muy pocos casos del resto de grupo de enfermedad al estar asociados a procesos de recuperación más costosos.

    - El cáncer laboral sigue oculto en España. En 2021 sólo se comunicaron 51 casos, 35 de ellos con baja, cuando se estiman unos 10.000 nuevos diagnósticos anuales de cáncer de origen profesional en España.

    - El agujero negro de la salud mental en el trabajo. Los daños causados por los riesgos psicosociales no están en el cuadro de enfermedades profesionales y solo se han comunicado 72 partes de accidente de trabajo por trastornos mentales.

    - Subregistro de COVID-19 como contingencia profesional. Se registraron 26.000 partes como accidentes de trabajo entre 2020 y 2021, mientras que el Ministerio de Sanidad reconoce cerca 180.000 diagnósticos en personal sanitario en ese periodo.

    - Las CCAA muestran grandes diferencias en cuanto a notificación de EEPP. Navarra, La Rioja y Murcia son las CCAA con mayor incidencia, pero es especialmente preocupante que las 3 CCAA con mayor volumen de población activa, Catalunya, Andalucía y Madrid estén por debajo de media. Además Catalunya y Madrid han retrocedido en su incidencia desde 2012 un -28% y -25% respectivamente.

    - La duración media de las bajas por enfermedad profesional casi se ha duplicado desde 2012. El retraso en el diagnóstico de estas patologías puede ser una de las causas que explique este fenómeno.

    Para Mariano Sanz, Secretario Confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental los datos siguen mostrando debilidades importantes en la salud y seguridad en el trabajo y, por tanto, es necesario impulsar políticas públicas decididas en materia de prevención de riesgos laborales que nos permitan revertir tendencias y avanzar en la mejora de las condiciones de trabajo en todos los ámbitos.